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Créditos rápidos: ¿qué son y cómo solicitarlos?

17 mayo 2018

Los créditos rápidos son préstamos sencillos de solicitar, accesibles a todo el mundo y pensados para hacer frente a gastos imprevistos no muy altos. Antes de pedir este tipo de préstamos, siempre se puede acceder a un simulador de créditos rápidos donde calcular las cantidades a pagar en función de la cuantía solicitada y el plazo elegido para la devolución. De esta forma, el usuario podrá estimar si le conviene o incluso, si puede pedir más o menos dinero. Sin trampas ni letra pequeña, todas las condiciones se pueden leer en la web en la que se esté solicitando.

La principal ventaja de un crédito rápido es la sencillez de su solicitud y la rapidez de su aprobación. Para acceder a ellos, se rellena un formulario en apenas diez minutos con unos sencillos campos como la cantidad a pedir, el plazo de devolución y los datos personales y bancarios. Una vez se ha enviado de forma online a través de la web, la empresa hace la comprobación inmediata y si está todo correcto, el dinero se ingresa directamente en la cuenta bancaria del usuario en unos quince minutos. Así de sencillo, sin documentación extra, ni avales ni pasos intermedios infinitos.

Hay imprevistos en el día a día que pueden ocurrirle a todo el mundo como que se estropee un electrodoméstico o que se averíe el coche. Y por qué no, también se puede adelantar el pago de unas vacaciones, la excursión de los niños o la compra de algún artículo para el hogar que se salga del presupuesto habitual. Para todos estos casos, los créditos rápidos, junto con un simulador de gasto, ayudan a los usuarios a sobrellevar estas cargas imprevistas y no planificadas que pueden hacer mella en la economía familiar.

Las ventajas adicionales de los créditos rápidos

Todas las facilidades explicadas anteriormente en el proceso de solicitud del préstamo no son las
únicas. Los créditos online son una alternativa a los bancos tradicionales para beneficiar al usuario, por lo que seguir un proceso similar no sería productivo para ninguna de las partes. Por eso, la principal ventaja adicional de este tipo de servicios financieros es la falta de aval. No es necesario presentar documentación extra para acreditar la idoneidad del solicitante. Este paso ya ahorra al cliente mucho tiempo y sobre todo, quebradero de cabeza, puesto que las condiciones de las entidades bancarias en este punto son muy estrictas.

Otra ventaja extra que ofrecen estos servicios es que, si tras devolver el préstamo se necesita de una segunda ayuda, ni siquiera es necesario volver a rellenar el formulario inicial, puesto que en el área de cliente ya estarán reflejados todos los datos. El tiempo se reduce más aún ante casos imprevistos y posibles urgencias económicas.

Aunque se puede seleccionar el plazo para devolver el préstamo, también se puede pagar en cualquier momento sin esperar a que llegue la fecha límite. A través de la propia web en la que ha hecho la solicitud y con tan solo un clic, se realiza un cargo en la tarjeta de débito para liquidar la deuda. En el momento en que se disponga de la cantidad, se puede uno liberar de la forma más simple.

¿No es ideal poder hacer estos trámites sin moverse del sofá? Desplazarse a una sucursal en horarios bastante ajustados, en la mayoría de los casos, supone faltar al trabajo o hacer malabarismos con los tiempos. Para llegar y hacer cola, esperar y perder tiempo hasta ser atendido tras un mostrador. Uno de los mayores logros que ha conseguido Internet en todos los hábitos de compra, como es ahorrar tiempo a los usuarios, se aplica también como ventaja en el sector financiero.

Y por último, la falta de explicaciones. No es necesario aportar una justificación para reclamar el préstamo y se puede usar en lo que quiera cada uno de forma privada. Las cantidades pueden ir desde los 300 hasta los 900 euros, es decir, que no son demasiado elevadas ya que su finalidad es hacer frente a un pago imprevisto de baja cuantía. Por ello no se necesita ninguna justificación y ahí reside la ausencia burocrática que establece la banca tradicional. Habitualmente, si se pide un préstamo al banco para comprar un coche, por ejemplo, se debe especificar y presentar la documentación previamente antes de recibirlo y en el caso de los préstamos rápidos, se elimina por completo este paso.

Los servicios financieros alternativos online están ofreciendo productos más innovadores con todas estas ventajas. Por eso, hay cada vez más clientes que rechazan las altas comisiones y trabas de los bancos habituales. Si se quiere conseguir dinero rápido, seguro y sin preguntas, lo más fácil es abrir el simulador de préstamos rápidos, calcular la cuota máxima que se quiere pagar y en cuanto tiempo y disfrutar del dinero para lo que uno quiera.

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